Insignias Procesionales

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Cruz de guía

La cruz de guía es una cruz latina de grandes dimensiones, compuesta tanto el Stipes como el Patibulum de madera barnizada en caoba de trazado recto y sencillo, incorpora cantoneras, “INRI”, asas y el escudo corporativo (de 1993 procedente de la anterior Cruz de guía de Antonio Moreno Carrasco) en el crucero, todo ello en orfebrería plateada con trazados vegetales, de Hijos de Juan Fernández del año 1996.

Encabeza el cortejo sustituyendo a la extendida cruz parroquial, es escoltada por luz ya que es una imagen digna de veneración. Procesiona el Martes Santo, el Viernes Santo y el Domingo de Resurrección.

Pareja de Faroles de escolta.

Faroles de diseño neobarroco y octogonales con cuatro lados principales y otros cuatro mucho más pequeños que proporcionan la impresión de ser cuadrados. Se complementa de numerosos motivos vegetales y angelicales, todo ello rematado con una corona abierta. El farol cuenta con capacidad para una sola vela y la luz se proyecta por ocho ventanas de cristal, cuatro grandes y cuatro pequeñas distribuidas en los distintos lados.

El farol se encuentra alzado sobre una pértiga de madera barnizada en color caoba y con terminaciones de orfebrería repujada plateada. Es obra del taller de Hijos de Juan Fernández de Sevilla del año 1993.

Sirven para alumbrar y por tanto escoltar con luz a la Cruz de Guía, símbolo por excelencia cristiano y de extendida devoción, al ser el madero donde murió Jesucristo. Encabezan no solo el cortejo sino también las dos filas paralelas de hermanos. Se portan alzados por dos hermanos nazarenos, procesionan el Martes Santo, el Viernes Santo y el Domingo de Resurrección.

Lábaro romano o popularmente conocido como “Senatus”

Este estandarte presenta un paño de terciopelo rojo bordado en hilo de oro, en el que reza el acrónimo “SPQR” todo ello rodeado por motivos vegetales. Quizá nos encontramos ante una insignia venida de la época de mayor representación escenográfica de la pasión de cristo en los antiguos desfiles procesionales de Semana Santa, donde figuraban cuadrillas de “romanos”, piadosos personajes ataviados a la antigua usanza hebrea, instrumentos de la pasión, etc. Hoy en día, si bien es un enser de carácter profano sí que da muestra de la época histórica en que sucedió la pasión de cristo, durante la dominación del imperio romano de la actual región de Israel y Palestina, dando testimonio de que todo esto ocurrió bajo el poder de Poncio Pilatos, en cuyas legiones se alzaban los estandartes que mostraban las siglas anteriormente escritas que no significan otra cosa que “Senātus Populusque Rōmānus” o lo que es lo mismo “El Senado y el pueblo de Roma”.

El estandarte fue realizado entre los años 1982 y 1985 por el taller de bordado de la Cofradía, bajo proyecto de Miguel López Escribano y diseño de Francisco González Arcas. El paño pende de un travesaño horizontal insertado en otro vertical en una unión que permite cierta libertad de movimiento para que la cadencia del andar del hermano que porta la insignia no interrumpa la correcta visibilidad de los motivos representados. Ambos travesaños cruzados componen el asta del estandarte, están realizados en madera barnizada en color caoba y cuyas terminaciones se encuentran cubiertas por piezas de orfebrería plateada, con remate en la zona superior, de una corona de laurel sobre la que se alza un águila (símbolos propios del Imperio Romano), todo ello del taller de Hijos de Juan Fernández de Sevilla.

Esta insignia sigue a la Cruz de guía encabezando el segundo tramo de la sección del cortejo del Señor de la Humildad, siendo escoltada por dos hermanos nazarenos con varas. Procesiona el Martes Santo y en ocasiones también el Viernes Santo.

Bandera Penitencial.

Llegamos ante una insignia de 1995 propia penitencial, procedente de las antiguas banderas de tafetán negro divididas en cuatro por una cruz, que se ondeaban en las catedrales españolas durante una ceremonia conocida como ostentación de la bandera o santa seña que simbolizaban el triunfo del sacrificio de Cristo y que eran propias del tiempo de pasión y su víspera. En nuestro caso se compone de un extenso paño horizontal de tela cuadrilonga de color negro sobre el que se plasma una cruz de raso morado cuyos extremos terminan en los cuatro laterales de la bandera.

El asta de la bandera está realizado en madera barnizada en color caoba rematada de piezas de orfebrería plateada en sus extremos cuya moharra son las siglas JHS (abreviatura procedente de IHS que a su vez es a partir del nombre griego de Jesús: Ιησούς o en mayúsculas ΙΗΣΟΥΣ sustituyéndose la sigma final a lo largo del tiempo por una S. También ha adquirido una etimología popular referente a Iesus Hominum Salvator ‘Jesús salvador de los hombres’, en latín) obra del taller de Hijos de Juan Fernández de Sevilla.

La bandera se porta apoyada sobre el hombro, con el batiente arrastrando y escoltada por dos hermanos nazarenos con varas. Sigue al “Senatus” en el orden procesional de la salida del Martes Santo encabezando otro tramo de nazarenos de la sección del cortejo del Señor de la Humildad.

Estandarte Pasionista, coloquialmente conocido como “El Gallo”.

guion del gallo en la calleNos encontramos ante un estandarte de dimensiones rectangulares y de terminación en dos picos unidos por una semicircunferencia, el paño está bordado sobre terciopelo rojo en el que se distinguen diferentes elementos pasionistas. La zona central presenta una cruz latina dorada sobre la que cuelga del Stipes una corona de espinas. A la derecha de ésta apreciamos una columna en la que se alza un gallo, alusiones a la columna donde azotaron a Jesús y el canto del gallo posterior a la negación de Pedro. A la izquierda de la cruz observamos un sudario blanco en forma de M en cuyo centro recoge el escudo de la Orden de Predicadores (iglesia y parroquia a la que pertenece la corporación desde sus inicios) y del que surgen dos “Flagrum Romanum” o flagelos. En el reverso del estandarte se puede leer en letras bordadas en oro la leyenda “Cofradía del Señor de la Humildad”. Este estandarte es de especial importancia para la Cofradía, no solo tiene un carácter evangelizador sino que también es de carácter histórico, este es una copia del original datado en el año fundacional de la Cofradía y que aún se conserva siendo idénticos los trazados pero esta vez sustituido el bordado por la pintura. El que lleve en la leyenda escrito solo el titular cristífero tiene su razón en que antiguamente era la insignia que la cofradía portaba en el tramo de nazarenos del Señor de la Humildad..

El paño pende de un travesaño horizontal insertado en otro vertical en una unión que permite cierta libertad de movimiento para que la cadencia del andar del hermano que porta la insignia no interrumpa la correcta visibilidad de los motivos representados. Ambos travesaños cruzados componen el asta del estandarte, están realizados en madera barnizada en color caoba y cuyas terminaciones se encuentran cubiertas por piezas de orfebrería plateada, con remate en la zona superior, del escudo de la Cofradía, todo ello del taller de Hijos de Juan Fernández de Sevilla.

El estandarte fue realizado entre los años 1982 y 1985 por el taller de bordado de la Cofradía, bajo proyecto de Miguel López Escribano y diseño de Francisco González Arcas.

Esta insignia procesiona en la sección del cortejo del Señor de la Humildad, concretamente abriendo el último tramo de nazarenos de ésta sección. El guión se procesiona bajo escolta de hermanos nazarenos con varas, en la salida del Martes Santo y en la mayoría de ocasiones en la salida del Viernes Santo.

Libro de Reglas

Martes-Santo-Cañilla-ARM-6Es un libro que contiene los estatutos de la Cofradía manuscritos y con diferentes pinturas, cuyas cubiertas son de terciopelo rojo oscuro con motivos barrocos en orfebrería de plata donde cabe destacar cuatro circunferencias que contienen los símbolos tradicionales de los cuatro evangelistas, con cuatro cabezas de ángeles de imitación de marfil. En el centro de la portada se encuentra también el escudo de la Cofradía en orfebrería de plata, el lomo y la contracubierta con motivos vegetales de igual forma todo ello rematado con dos cierres que aseguran el correcto aprisionamiento de las páginas, de orfebrería igualmente.

Esta insignia no es otra cosa que un documento público que rige la vida interna de la Cofradía y que le da validez en el ámbito eclesiástico y civil. Este tipo de insignias se empezaron a incluir en los cortejos debido a los problemas y discusiones que podían surgir en las calles durante el desfile procesional al encontrarse dos hermandades a pasar por un mismo lugar o injerencias de autoridades etc.. en siglos anteriores. Hoy en día se porta ya que es el documento que acredita la existencia de la Cofradía y los derechos y deberes amén de otras cuestiones del funcionamiento interno y externo.

Lo porta un hermano que además lleva una pértiga de mando y escoltado por dos hermanos nazarenos con varas, todo ello justo antecediendo a la presidencia de la sección del cortejo del Señor de la Humildad.

Estandarte del Cuerpo de Camareras

Este estandarte se compone de cuerpo rectangular pero de terminación inferior en dos puntas o lo que en el vocabulario vexilológico es igual a “farpada en forma de corneta”. El paño es de terciopelo rojo en cuyo centro se encuentra un óvalo con un lienzo del rostro de la imagen de la Soledad de Nuestra Señora, alrededor del cual reza el lema “MADRE DOLOROSA RUEGA POR NOSOTROS” a su vez enmarcado por bordados en oro con motivos vegetales al igual que toda la bordura del estandarte donde se intercalan líneas rectas y figuras retorcidas. Para finalizar, bajo el óvalo central, se encuentran dos jarras con azucenas, símbolos de la encarnación del salvador en la virginal María, el símbolo procede de la iconografía gótica, la jarra representa la feminidad más íntima y las azucenas la pureza, así estas saliendo frescas de la jarra, evocan a la virginidad de María en el momento de la Encarnación de Nuestro Señor Jesucristo en su vientre.

El estandarte fue realizado en el año 1982 por el taller de bordado de la Cofradía, bajo proyecto de Miguel López Escribano y diseño de Francisco González Arcas.

El paño pende de un travesaño horizontal insertado en otro vertical en una unión que permite cierta libertad de movimiento para que la cadencia del andar del hermano que porta la insignia no interrumpa la correcta visibilidad de los motivos representados. Ambos travesaños cruzados componen el asta del estandarte, están realizados en madera barnizada en color caoba y cuyas terminaciones se encuentran cubiertas por piezas de orfebrería plateada, con remate en la zona superior, del anagrama del “Ave María” que son una A y una M superpuestas, todo ello del taller de Hijos de Juan Fernández de Sevilla.

La insignia se procesiona abriendo el tramo de camareras en la sección del cortejo de la Soledad de Nuestra Señora habiendo sido escoltada tanto por hermanas camareras con cera como con varas así como antiguamente por un juego de banderines hoy incorporados al cortejo del Dulce Nombre de Jesús. Procesiona el Martes Santo y el Viernes Santo.

Guión de la Juventud

guión de la juventudEs un estandarte de los llamados “banderín” debido a su similitud con el trazo de una bandera de pequeñas proporciones, en nuestro caso cae con uno de los picos del pendiente hacia abajo alineado con el asta, de forma que da la imagen de una figura romboidal. El paño es de color crema o beige. Tanto en su parte superior e inferior como en su parte trasera se encuentran bordados distintos motivos vegetales con disposición barroca en hilo de oro y en su centro el escudo de la Orden de Predicadores (procedente de la capa de un antiguo hábito de la Cofradía donado por la familia de D. Edesio Paniagua Alonso) timbrado con una corona.

Este guión rompe con la estética cromática del resto de guiones ya que representa a la juventud de la Cofradía íntimamente ligada a la imagen del Dulce Nombre de Jesús, desde los inicios de la corporación. Así los colores claros pertenecen a los asociados a la pureza y realeza de cristo resucitado, triunfante ante la cruz (imagen alegórica que procesionan los jóvenes el Domingo de Resurrección) El hecho de que incluya el escudo de la Orden de Predicadores no es solo por la residencia de la Cofradía sino también por la especial vinculación de la orden dominica con la advocación del Dulce Nombre de Jesús.

El banderín se encuentra asido a un asta de orfebrería plateada y repujada, rematado con la imagen del Dulce Nombre de Jesús bajo diseño de Domingo Ángel Fernández López y bordado por Otilio Durán (bordados La Purísima) de Alhendín en la primera década del siglo XXI.

Esta insignia se encuentra localizada en la sección del cortejo de la Soledad de Nuestra Señora escoltado por dos hermanos nazarenos con varas y tras el estandarte del Cuerpo de Camareras el Martes Santo, saliendo el Domingo de Resurrección portado por el Pregonero de la Juventud de la Semana Santa de ese año y escoltado por dos o cuatro jóvenes con varas.

Estandarte de la Cofradía

El estandarte de la cofradía es el único recogido por los estatutos de la misma y que rige su funcionamiento y composición en el capítulo primero, artículo quinto, punto primero, apartado b, diciendo así “representa simbólicamente a la Asociación y deberá ser una bandera, recogida alrededor del asta y en cuyo paño de color rojo irá bordado el Escudo de la CSONY DSCofradía. Por su alta representación, figurará siempre en lugar destacado en todos los actos públicos que celebre la Cofradía”. El estandarte se ha visto bordado con numerosos motivos vegetales de disposición barroca generando una composición bellísima alrededor del escudo. El asta es de orfebrería en plata cuya moharra es la cruz dominica del taller de Hijos de Juan Fernández de Sevilla. Bajo diseño de Domingo Ángel Fernández Torres y bordado salido de las manos de Otilio Durán (Bordados La Purísima) de Alhendín realizado en la primera década del siglo XXI

Durante las salidas procesionales es portado por un hermano y escoltado generalmente por cuatro hermanos con Varas, se sitúa siempre delante de la presidencia de la Virgen, esto supone ser el último guion en el cortejo, como le corresponde por su importancia y autoridad.

Bocinas

Las bocinas, son trompetas hoy en día simbólicas ya que no pueden emitir ningún sonido, que recuerdan a las que antiguamente encabezaban los cortejos anunciando con distintos toques la llegada de la comitiva.

Se colocan delante del cuerpo de acólitos anunciando la venida de la imagen correspondiente, contando con 8 la Cofradía, las dispone en parejas. Son de orfebrería plateada del taller de hijos de Juan Fernández de Sevilla del año 1997, de la que cuelga un paño que cubre el hombro de quien la porta. Contando con dos de terciopelo rojo con el escudo corporativo bordado en oro, 2 igualmente sin bordar, 4 de brocado en rojo y oro y 4 de brocado en morado y oro.

Las portan hermanos nazarenos apoyadas sobre un hombro con la boquilla mirando hacia abajo y sujeta con la mano, tanto el Martes Santo como el Viernes Santo.

Juego de 8 Ciriales

Los ciriales son candeleros muy grandes que se utilizan tanto en la procesión como en la misa, se entienden como extensión de los candeleros del altar, su inclusión viene de la escolta de luz de los dignatarios romanos al entrar en una estancia, de ahí al imperio bizantino y en la edad media a la liturgia romana. Sirven para iluminar a las imágenes cristiferas y marianas y antiguamente se colocaban en los laterales de las andas, hoy en día como dicha luz se sustituye con otros elementos lo hacen antecediendo al paso.

Se componen de una larga pértiga de madera barnizada en color caoba rematada con piezas de orfebrería en plata repujada, especialmente elaborada en su parte superior con motivos vegetales y angelicales, donde incluye un plato para recoger la cera que caiga y el lugar donde se encaja la vela, que suele medir aproximadamente un codo de altura y por ello se llama “codal”.

Se porta delante de los pasos procesionales con cera del mismo color, alzado mientras que el paso así lo esté, poniendo una mano debajo de la contera y la otra sujetando a media altura, cargando con ellos los acólitos ceroferarios. Se procesionan el Martes Santo, el Viernes Santo y el Domingo de Resurrección formando generalmente dos parejas por paso, un total de cuatro en el mismo cuerpo de acólitos.

Son obra del taller de Hijos de Juan Fernández de Sevilla del año 1993.

Juego de 2 pértigas

Las pértigas son varas largas especialmente diseñadas para que al ser golpeadas en el suelo suenen de forma metálica y sean oídas por todos los acólitos. Se utilizan con un código de golpes para transmitir órdenes. La porta el pertiguero, que se sitúa en el centro del cuerpo de acólitos correspondiente, si bien la figura de este oficio hoy en día ya no está recogida en el misal romano, si era propia de la liturgia antigua especialmente en las catedrales o colegiatas donde ayudando al diácono y subdiácono ordenaba los distintos movimientos y acciones de los acólitos, más concretamente de los ceroferarios.

Se componen de un cuerpo de madera barnizada en caoba rematada con orfebrería plateada del taller de Hijos de Juan Fernández de Sevilla del año 1993.

Juegos de Incensarios

Los turíbulos o incensarios, se componen de una cazoleta con pie donde son situados los carbones incandescentes, un cuerpo de humos calado unido por cadenas a un platillo con anilla para sujetarlo.

Sobre las brasas se echa granos de incienso cuya combustión perfuma y purifica el transitar de las imágenes. Los portan los acólitos turiferarios en el cuerpo de acólitos y detrás de los acólitos ceroferarios, justo antes de la imagen.

Dos de ellos son obra del taller de Hijos de Juan Fernández de Sevilla del año 1993 y otros dos de principios del siglo XXI obra de Alberto Quirós, existiendo por tanto dos modalidades de decoración diferentes, todas ellas de estilo neobarroco y con motivos vegetales.

Juego de 2 Navetas

Recibe este nombre por su parecido con una embarcación o nave. No es más que el contenedor con pie donde se porta el incienso. Son de plata repujada con representación de motivos florales en disposición neobarroca, la parte superior tiene una compuerta por la cual se accede al incienso y de donde sale una pequeña cucharilla de alpaca plateada cuya cabeza cóncava es una concha marina. Son del Taller de Hijos de Juan Fernández de 1993

La porta un acólito situado en medio de los turiferarios, uno por cuerpo de acólitos. Procesionan el Martes Santo, el Viernes Santo y el Domingo de Resurrección.

Juego de Palermos o bastones de mando

Los Palermos o bastones de mando, son bastones compuestos por un cuerpo de madera barnizada en caoba rematada en los dos extremos por piezas de orfebrería de alpaca repujadas y plateada. Los portan los diputados de tramo, sección, paso, Cruz de guía y el Diputado Mayor de Gobierno (siendo el de éste la orfebrería en color dorado) así se les identifica en el cortejo para poder atender a los hermanos y ser atendidos por estos en las distintas directrices que den (avanzar, detener, alzar los cirios, bajarlos, etc…), haciéndolo mediante golpes sonoros y metálicos en el suelo, sin necesidad de comunicarse hablando, manteniendo el respeto, orden y decoro que rodea la estación de penitencia. Son obra del taller de hijos de Juan Fernández de Sevilla de 1993.

Se portan en todas las protestaciones públicas de fe que realiza la cofradía, en las que se desempeñe alguna responsabilidad de organización.

Juego de Varas

Las varas o popularmente también conocidas como báculos, en principio son atributos de jurisdicción y autoridad, las portan los hermanos que ocupan cargos directivos, aquellos que por alguna razón también procesionan en una presidencia y aquellos hermanos a los que se les da la responsabilidad de escoltar a una insignia, así como para representar a la institución.

Se componen de un cuerpo de madera barnizada en color caoba con orfebrería plateada en ambos extremos, todo ello rematado con el escudo de la corporación. Cabe destacar la del hermano mayor, ya que se identifica por ser de color dorado. Son obra del taller de hijos de Juan Fernández de Sevilla de 1993.

Se portan en todas las protestaciones públicas de fe que realiza la cofradía a lo largo del año, especialmente si hay que escoltar el guión de la corporación.