«Salve, Rey de los judíos» (María Aguilar Orihuela)
Esta obra de profunda carga alegórica y devocional, realizada en grafito, donde la sobriedad monocroma enmarca el fulgor simbólico del color rojo. En el centro de la composición, el Cristo de la Humildad, coronado de espinas a modo de Ecce Homo, sostiene una caña que transforma en la Cruz del Niño Jesús triunfante, titular de la hermandad, labrada en delicada evocación al carey. Tras el Señor, la Soledad se alza serena, portando un sudario que se despliega sobre la cruz, testimonio del sacrificio y la esperanza redentora. La singularidad cromática resalta en las coronas de espinas – del Señor y sobre la Virgen» – teñidas en rojo, signo del martirio y amor. Estas, a su vez, se vinculan a la palabra «Humildad», que da sentido a toda la escena. El conjunto se cierra con la tipografía «100» y «Realejo», que enlaza fe, historia y centenario con la identidad granadina.
Técnica: Grafito y acrílico sobre papel.
